domingo, 11 de noviembre de 2012

Aquella pequeña gran locomotora...

A la edad de seis años en una de las cuatro estaciones de ferrocarril en LINARES, la de "ANDALUCES" contemplé por primera vez la que hoy me parecería una pequeña locomotora pero que entonces me resultó enorme y sumamente poderosa. Mis manos sujetaban las de mi madre ajena al temor y vergüenza de salir corriendo ante la visión de aquella máquina. El ensordecedor ruido y la presión era tal que yo deseaba marchase de una vez pues parecía que aquello iba a estallar. Tiempo después jugando entre las vías me familiaricé con el ir y venir de numerosas de ellas,transformándose aquel temor en admiración a medida que las veía cada vez más poderosas y de gran tamaño. Mi mejor referencia era el número de ejes y diámetro de las ruedas, así como las chimeneas cada vez más chatas, alargadas y de diseño aerodinámico. Emigré y años después en 1967 leí que estas desaparecería del territorio nacional, que serian desguazadas y sólo algunas permanecerían como piezas de museo. Aquella noticia hizo recordar mi amor y admiración por ellas de aquella época infantil realizando fotografías y apuntes por lugares de la geografía en que se encontraban aparcadas en vías muertas esperando su final en especial en la estación de VARGAS en Toledo de donde expongo algunas de las tomas que allí realicé y que me sirvió para realizar el deseo que siempre tuve de subir a una de ellas. A la vez investigué a través de numerosas revistas creando un mas que aceptable archivo sobre el tema. Cinco años después presente en una exposición algunos cuadros de entre los que presento la ilustración de la locomotora mayor y potente de vapor jamás construida: la Big-Boy 2442 de la Union Pacific

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